martes, 9 de junio de 2020

LA ENVIDIA NO DEJA NADA BUENO


En un día normal estaba Pedro Jiménez  de 60 años  años taxista De ya hace 20 años Pedro Jiménez tiene 4 hijos tres hombres y una mujer está casado con Amalia desde ya hace tres décadas.
Pedro  se ha ganado el cariño de todas las personas con su personalidad sociable amable y atento con todas las personas por eso lo consideran el mejor taxista de la ciudad   incluso se niega cobrarles el pasaje a las personas que no tienen dinero  la amabilidad de Pedro es notable Por eso Muchos compañeros taxistas le tienen envidia pero Pedro con su movilidad nadie le gana, un día sus compañeros taxistas decidieron actuar contra Pedro pero como habían tantas personas leales a él  le contaron todo lo que tenían planeado tenían decidido robarle su taxi a Pedro para que así ya no fuera una competencia y más para ellos Pedro no le debía nada a nadie
empezaron a comentar en la ciudad que Pedro le robaba las personas que se subían como pasajeros así la gente ya tenía miedo de subir a su taxi con él
Pedro llegó a su casa y le contó lo sucedido a su familia sus hijos se mostraron muy molestos por la actitud que estaban tomando los compañeros taxistas de Pedro Porque como todo mundo sabía Pedro era tan amable que no quería hacerles el mal
 por lo que sus hijos actuaron a espaldas de Pedro y fueron al estacionamiento de los taxis por la noche y le poncharon las llantas a todos los taxis de los compañeros envidiosos de Pedro, cuando todo mundo despertó se encontraron con la sorpresa de las llantas ponchadas y como Pedro no sabía nada pues no supo qué responder Así que los taxistas tomaron más iniciativa para hablar mal de Pedro ante la sociedad Pero la verdad es que Pedro no tenía la culpa sino sus hijos y como los demás taxistas no tenían dinero para  unas llantas nuevas Decidió ayudarlos trabajando muy duro en el taxi sin importar que ellos eran los que habían hablado mal de él
 esto lleva una gran lección para  compañeros taxistas puesto que él no tenía resentimiento alguno con ello. Pasaron los días y se empezó a especular en la ciudad que los hijos de Pedro habían sido los que habían ponchado las llantas y que por eso éste se haya ofreció apagarlas pero no era así Pedro se ve ofrecido por su propia voluntad de ayudar a sus compañeros a pagar las llantas lo que si era verdad es que sus hijos si habían ponchado las llantas, Sus hijos admitieron que ellos habían sido los responsables y que su papá no tenía la culpa de nada así que fueron ofrecerle disculpas a todos los compañeros de Pedro y a él mismo, pero no son los compañeros recibieron una disculpa sino también Pedro porque él siempre actúo con buena voluntad Para el bien de todos y les una gran lección Porque nunca se imaginaron que podrían recibir ayuda de la persona de la que hablaban mal.  FIN

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